Amistades Y Relaciones Románticas

Un reto para muchos padres es el navegar las relaciones románticas y amorosas de sus hijos(as).

Cada familia tiene sus reglas y valores. Cabe mencionar que éstos no necesariamente cambian cuando su hijo(a) sale del clóset. Muchas veces, los padres piensan que deben manejar las cosas de manera distinta para un hijo(a) LGBTQ, pero no siempre es cierto esto. Dos ideas para tomar en cuenta:

  • En cualquier otra situación, ¿cómo manejaría las amistades, citas o actividades de su hijo(a)?
  • ¿Cómo ha manejado estas con sus otros hijos(as)?

Siga Las Mismas Reglas Familiares.

En la medida que sea posible, quite el aspecto LGBTQ de las decisiones que usted toma. Quizá sea útil preguntarse: “Si mi hija estuviera saliendo con un chico, ¿cómo manejaría yo esto?” O “Si mi hijo saldría con una chica, ¿cómo manejaría yo esto?” Usar las mismas reglas y valores que su familia usa con toda relación de pareja es una forma de lograr equilibrio. Esto incluye hora y lugares aceptables al igual que permisos requeridos. Así, todos tienen la misma responsabilidad.

Así también, maneje las relaciones no románticas de manera similar. Es posible que su hijo(a) haya salido del clóset con algunos amigos y no con otros. Esa es su decisión. Permita actividades escolares y sociales, con amistades y equipos normales. Si su hijo(a) tiene un interés especial como la música, los deportes, las materias académicas o los animales, ayúdele a dedicarse. Quizá esto le ayude a balancear su vida y perspectiva.

No Suponga Que Todas Las Relaciones Son Románticas O Sexuales.

Como todos los demás, los jóvenes LGBTQ tienen conocidos, amistades y enamoramientos. Deje espacio para una amplia mezcla de relaciones para su hijo(a) sin suponer que cada amistad sea romántica. Evite las conjeturas y pregúntele a su hijo(a) sobre sus amistades como lo haría normalmente. Así, mantiene la comunicación abierta y ayuda a no guardar sus intereses románticos como secretos tabú en la familia.

Prepárese Para La Angustia.

Un temor común para los padres es la posible soledad que su hijo(a) enfrente en la búsqueda de un(a) compañero(a) amoroso(a). Aunque este riesgo es muy posible, su proceso es el mismo que cualquier otro joven.

El encontrar un buen compañero(a) o relación es un reto para todos. Su hijo(a) se sentirá atraído por personas que tal vez sientan o no sientan lo mismo. Quizá enfrente rechazos, separaciones o sufrimientos. Habrá citas de las que usted apruebe y otras que usted tema. Es posible que sienta remordimiento cuando una relación termine para su hijo(a) porque le caía bien esa persona; o alivio porque no le caía en lo absoluto.

Todos estos son eventos normales en las vidas de los jóvenes al igual que en las vidas de los jóvenes LGBTQ. Como padre, usted puede asesorar, abogar y consolar cuando hay pérdida, animar cuando hay necesidad – pero no puede evitar que estos eventos normales ocurran. Permita que se den por sí mismos. El mejor papel de usted es ser un recurso innegable y de apoyo mientras su hijo(a) supera las adversidades de la vida.

Ayúdele a encontrar a su comunidad.

Si es posible, ayude a su hijo(a) a encontrar grupos seguros donde pueda pasar tiempo o conectar con otros(as) jóvenes LGBTQ. El aislamiento conduce a la soledad y a perder la esperanza. Vea nuestra lista de Resources para ver las posibilidades, y apoye a su hijo(a) para que participe en grupos tolerantes. Encuentre un adulto LGBTQ de confianza que su familia pueda conocer como un modelo positivo.

Recuerde que este es un asunto comunitario, no sólo un asunto personal. Y al conectar con grupos de apoyo o personas LGBTQ, no ignore el mundo a su alrededor. Por ejemplo, si usted está activo(a) en una iglesia que no tolera a la gente LGBTQ, es importante encontrar una comunidad de fe que acepte e involucre a su familia. Lo mismo ocurre con los equipos deportivos, escuelas, clubes o actividades comunitarias. El encontrar conexiones donde su hijo(a) es aceptado(a) proporcionará una comunidad adulta de apoyo para usted también.

Dé la bienvenida a los amigos(as) de su hijo(a).

Puede ser de gran consuelo el conocer a los amigos(as) de su hijo(a). El proporcionar un lugar para palomitas de maíz y películas u otras actividades de convivio es una gran manera de llegar a conocerles. Organice una reunión del club, organice una reunión de equipo, o sirva como un partidario de la escuela para cualquier club o actividad que su hijo(a) disfruta. Incluso algo tan simple como el brindar refrescos en un evento escolar le da la oportunidad de ponerle nombres a las caras y conocer mejor a sus amigos(a).

A veces, lo inesperado ocurre: se convierte en el adulto de confianza. Si el amigo de su hijo(a) no ha salido del clóset con su propia familia, es posible que se sienta apegado a usted. Un adulto tolerante es algo nuevo y optimista para él. Sea aceptante, pero déjelo pasar por su propio proceso con su familia. Si no ha salido del clóset con su familia, tal vez no sea muy seguro hacerlo, y el salir del clóset debe ser siempre la decisión de la persona.

"Estaba tan confundida y atemorizada cuando empezó a andar con alguien en la preparatoria. Me aterrorizaba el pensar que tendría una mala relación o que la usaran o que se conformara con alguien solo porque la otra persona también era lesbiana. Qué bueno que teníamos hijos mayores para poder usar las mismas reglas con ella, pero aún así era difícil. Después de varios años, me di cuenta que todo eso le pasa a todo joven: malas relaciones, quebrar con el novio o la novia, amigos manipuladores. Decidí intentar apoyarla sin importar lo que pasara. Y sí, no todo era bueno."

~
Anónimo de Texas

Madre de una lesbiana